martes, 15 de marzo de 2011

Ante la tragedia en Japón (11.03.2011)

                                                                                                           
La reciente tragedia del terremoto y del tsunami acaecidos en Japón nos sitúa ante el dolor y la muerte de tantos hermanos y hermanas. Miles de desaparecidos, heridos y desplazados que han perdido su hogar, sus pertenencias y que han sido separados de sus familias.

Nos unimos a todos cuantos están pasando por este enorme sufrimiento, en la hora de la prueba, y ponemos en las manos misericordiosas de Dios todas sus angustias y sufrimientos.

Pedimos insistentemente en nuestra oración por todos los difuntos, heridos, desaparecidos, desplazados, por los que lo han perdido todo... Que en medio de tal situación pueda surgir  la esperanza y la fuerza necesarias para seguir adelante. Y que la solidaridad y el trabajo de tantos que ya están colaborando en las labores de rescate y ayuda tengan todos los medios necesarios y el mayor éxito posible.

domingo, 13 de marzo de 2011

Semana I de Cuaresma

"Al Señor, tu Dios, adorarás y sólo a él darás culto" 
Mt 4, 10

Con estas palabras responde Jesús a la tentación que le acaece en el desierto, lugar de prueba, de peligro, de soledad, de silencio, de tentación...

El Señor prepara aquí el inicio de su andadura pública. Las oportunidades de rechazar su misión y de cambiar los planes de Dios acechan sobre él. La personificación del poder del mal sirve de espejo donde se reflejan los miedos y las debilidades humanas más habituales:
- La materialidad: Ante la vida cosificada que hoy vivimos nosotros, ¿sabemos llevar una vida de cierta austeridad y responder con Jesús y decir "No sólo de pan vive el hombre"? 
- El poder: Ante la posibilidad de servir a los intereses desalmados del poder por el poder y de la fuerza sobre los demás, siendo autosuficientes, ¿estamos dispuestos a reaccionar como Jesús y pronunciar el "No tentarás al Señor, tu Dios"?
- La idolatría: Quizás, la tentación más sutil y, por ello, la más extendida en nuestros días: adorar a falsos dioses que nos prometen una felicidad instantánea, sin esfuerzo ni dolor, ante la cuál Jesús, contundente, responde: "Al Señor, tu Dios, adorarás y sólo a él darás culto".

La Cuaresma nos ofrece un tiempo idóneo para mantenernos despiertos, atentos a los signos de Dios que se nos presentan en lo cotidiano. No es fácil, pues Él gusta esconderse en lo sencillo y, a veces, en lo insignificante. Huye, por así decirlo, de las grandes parafernalias. "Señor, que mi única alabanza sea para ti."

Te ofrecemos un vídeo de nuestro canal para unirte a la alabanza:



miércoles, 9 de marzo de 2011

Cuaresma 2011


HOY ES MIÉRCOLES DE CENIZA. ¡QUÉ SUERTE! EL SEÑOR NOS OTORGA LA GRACIA DE SU AMISTAD Y NOS INVITA A SER FELICES, VIVIENDO UNA VIDA PLENA, LLENA DE SENTIDO Y ESPERANZA. INICIAMOS ASÍ EL CAMINO DE LA CUARESMA.

PREPARA TU BOLSA CON ALGUNAS PROVISIONES PARA ESTA AVENTURA: LIMOSNA, NACIDA DE LA GENEROSIDAD Y LA JUSTICIA; ORACIÓN, PARA ESTAR CONECTADO/A CON LA FUENTE DE LA ENERGÍA QUE TRANSFORMA; AYUNO, QUE PERMITE LIMPIARNOS POR DENTRO Y HACER SITIO A LO IMPORTANTE.

TIENES 40 DÍAS DURANTE LOS QUE PUEDES IR RECORRIENDO TU PROPIO CAMINO DE TRANSFORMACIÓN Y BÚSQUEDA. ¡VAMOS! ¡PONTE EN MOVIMIENTO!

lunes, 7 de marzo de 2011

De dioses y hombres




Si tienes la oportunidad de ver esta estupenda película del director francés Xavier Beauvois, que ha ganado el gran premio del Festival de Cannes, no la dejes pasar.
La historia está basada en hechos verídicos. Cuenta la vida y el martirio de la comunidad de monjes cistercienses del monasterio de "Ntra. Sra. del Atlas", en Argelia. Te presento un retazo de la crítica fílmica hecha por Josep Lluís Burguera en la Web de los Salesianos de Valencia, a mi parecer muy acertada.

"La comunidad dirigida por el abad Christian ama a la gente del pequeño pueblo argelino en donde está enclavada, ayudan, dialogan y reciben el cariño de la gente sencilla hasta que los integristas, con su violencia fanática mostrada en breves secuencias de gran dureza, hacen añicos una convivencia tejida de admirable aprecio mutuo en un diálogo interreligioso auténtico pero certificado en el día a día y en los pequeños detalles.

Cuando los asesinatos indiscriminados van tiñendo de rojo aquellas montañas, los siete religiosos descubren que les llega la hora de las decisiones definitivas y de afrontar, si se quedan en el monasterio, un más que probable martirio. Como así fue.

(...) En resumen: magnífica película, 'rara avis' en la que no se hace escarnio de la vida explícitamente cristiana y consagrada, y se muestran un monjes espirituales, pero muy de su tiempo; de modo que ello hace pensar al espectador que hay otras formas de vivir admirables en su sencillez, en su calado y en la heroicidad de las decisiones que conlleva una fe puesta a prueba, pero también la seguridad de jugarse la vida al todo o nada porque se ha puesto el sentido supremo de la existencia en el Dios de Jesucristo."